divendres, 1 de setembre del 2017

La calle ya no es tuya


Me despertaba esta mañana preocupada, pensando en mis amigos no catalanes, y en mis amigos no independentistas. Sí, sí, los tengo, y con algunos comparto hasta vacaciones. Esa es la actitud, ese es el ambiente en Catalunya y ese lo ha sido siempre.

Me despertaba y he sentido la necesidad imperiosa de escribir ésto:

Los que creemos en el derecho de autodeterminación de los pueblos, los que creemos en los derechos fundamentales como la libertad de expresión, los que confiábamos en que vivíamos realmente en un estado democrático que había superado su etapa más oscura, todos éstos hemos tenido un error de cálculo. Se nos ha ocurrido salir del redil, como antes salieron las sufragistas, los trabajadores decimonónicos reclamando mejores condiciones de trabajo, las mujeres reclamando sus derechos civiles más elementales, etc.

Se nos ha ocurrido dejar de callar ante tanta supérbia del gobierno del PP. Se nos ha ocurrido apoderarnos de las calles, siempre pacíficamente. Siempre con una sonrisa, respetando las ideologías que no compartimos. Así lo venimos haciendo des de hace años el 11 de septiembre, pidiendo a nuestros dirigentes que, a través del diálogo y el pacto, se reafirme nuestra identidad nacional y se nos deje ejercer nuestro derecho al voto y decidamos con las urnas si nos convertimos o no en un país, de manera legítima. 

El error de cálulo ha sido también pretender dialogar con un gobierno totalitario. El error ha sido querer votar en un estado que suponíamos democrático y que ha puesto toda su maquinaria represiva en marcha en un abrir y cerrar de ojos. Pero nosotros, tozudos, seguiremos manifestándonos pacíficamente mientras se registran las sedes de la Generalitat, mientras vemos como detienen y se llevan esposados a cargos del gobierno, mientras observamos atónitos como llegan miles i miles de policías en esperpénticos barcos, mientras leemos mentiras y manipulaciones en alguna prensa española. Nosotros, tozudos, seguiremos queriendo ser libres de decidir aunque nos dejen a cero las cuentas de instituciones culturales como las bibliotecas o la Institució de les Lletres Catalanes.

Hay que explicar a todo el mundo que sólo queremos votar, los del sí y los del no. Y que es legítimo quererlo, que históricamente ya se ha hecho, y que este referéndum ha tenido que surgir así como ha surgido. Cómo si no podríamos desencallar la negativa perpétua del gobierno español que ha ignorado nuestra petición año tras año?

Hay que explicar a todo el mundo que en Catalunya no hay violencia, ni tumultos, ni nada que se le parezca, sólo a nivel anecdótico. Sedición? Dónde? Tengo 47 años y he ido con mis hijos a manifestarme (fuera del horario escolar y porque ellos lo han querido) tantas veces como he podido. Creéis que lo haría en un ambiente de crispación? NO hay ambiente de violencia ni lo va a haber porque ésta es la revolución de las sonrisas. Y seguiré saliendo a la calle mientras conculquen nuestros derechos y se produzcan detenciones y registros.

Respeto y quiero a todos mis amigos, los pro y los no independentistas, naturalmente! Incluso a los que veo que comparten estos días en las redes lo que yo considero falsedades. Faltaría más! Y sé que eso me legitima a que hoy me manifieste una vez más reclamando libertad, y que os pida que observéis el proceso atentamente, que no dejéis que la maquinaria autoritaria del Estado nos aplaste. Porque vamos a salir el uno de octubre y vamos a votar.

Acabo parafraseando a Fraga, precisa y calculadamente, alzando mi voz clara y, con una sonrisa en los labios y el puño también alzado, declaro: la calle ahora es nuestra.

Votaremos!

Resultat d'imatges de 20 setembre gran via

(imatge Diari Ara, del 20 e setembre)

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